Experiencias


Jesica Rao, de 27 años e integrante de la Selección Argentina de Judo, nos cuenta cómo influye el #running en su entrenamiento:

“Realizo, por mi deporte, dos estímulos diarios de entrenamiento, Judo por las noches y entrenamiento físico por las mañanas.
Dos veces por semana incluí correr en mi preparación. Salgo a trotar entre 30 y 50 minutos, con cambios de ritmo, en ascenso o descenso, con peso a cuestas y también realizo trabajos de pista -ejemplo 400 y 200 metros a máxima velocidad-. Todo ello porque en Judo se necesita mucho de la resistencia física, la potencia y la velocidad.
En las competencias femeninas de mi deporte el tiempo de cada lucha es de 4 minutos, los cuales son muy intensos, necesitamos mantenernos al 100% y poder aplicar todas las capacidades adquiridas durante los entrenamientos. Nos preparamos para superar el agotamiento por la falta de oxigeno en la lucha, y seguir. Por último, como en la competencia las categorías se desarrollan por peso (compito en – 52kg), días antes realizo trotes para poder bajar las calorías necesarias y ajustar el peso antes de viajar al torneo. Considero de importancia “correr” para mejorar en mi rendimiento en las competencias como Judoka”.

jesicarao


Nadine Bagnall, 40 años, Buenos Aires.

Creo que nos ponemos etiquetas. Yo me había etiquetado “no-corredora: eso no es para mi”. Hasta que mi hermana me llevó a intentar, después de insistirme bastante!

Me dije: Pruebo un mes, y después vemos, sino lo dejo y ya. Pero para mi propia sorpresa seguí, y sigo… Y ni se me cruza abandonar. Me anote en mi primer carrera de 5k! Y sólo anotarme me hizo sentir tan bien.
Correr me sorprendió. Correr es simple, me da aire, me ordena, me hace ver lo que puedo lograr, me lleva a quitar etiquetas, propias y ajenas. 
Según mi hija: “me gusta que Mamá corra porque la hace felíz y me gusta que sonría”


Santiago Cifuentes, 39 años, Buenos Aires. Empezó corriendo 2 veces por semana y hoy entrena 3. Santiago Cifuentes nos cuenta ¿Cómo influyo el Running en su vida?

“Siempre me gusto correr, pero las obligaciones de la vida, el trabajo, los hijos y los malos hábitos hicieron que cada vez lo mire desde más lejos. Un día hablando con mi psicóloga y comentándole que no podía dormir durante la noche, ella me recomendó correr, y justo ese día me cruzo con un amigo que entrenaba, le pregunte y me invito a correr con él, moraleja a los 2 meses deje la Psicóloga!!!
Ese fue el primer beneficio de correr, sentí que estaba mejor, podía ordenar mejor mi tiempo, dormía mejor y empecé una rutina de 2 veces por semana a la mañana temprano.
Siempre corrí en lugares cerca de mi casa pero nunca lo había disfrutado como ahora, vi un montón de amaneceres, corrí nuevamente bajo la lluvia, chapoteando como cuando era un niño.
Al terminar de correr puedo sentir la felicidad de haber hecho un entrenamiento duro y sentirme pleno a pesar de seguir teniendo los mismos problemas de siempre, pero ahora la mente me queda en blanco, y empiezo el día de muy buen humor! Muchos beneficios me trajo correr, encontrar una motivación para cuidarnos, ya que uno se empieza a plantear objetivos y metas, yo empecé por 5K, después 10K y 21K, el próximo desafío será en la montaña 27K, mis hijos me han acompañado a alguna carrera, y siempre se pelean entre ellos por la medalla que me dan, me pone feliz darles el ejemplo de la perseverancia , y el querer estar bien, si al final de cuentas el cuerpo es templo del espíritu, y ese espíritu fluye mejor cuando la casa está limpia.


Astrid Bagnall, 38 años, Buenos Aires, corre 3 veces por semana y nos cuenta ¿Cómo influyó el running en su vida?

-Correr me levantó cuando estuve caída, me dio fuerzas para encarar los momentos difíciles, me ordenó la vida y me fortaleció física y mentalmente. Me llevó a conocer un grupo de personas geniales. Plantearse metas, lograrlas, superarse, intentar cuando pensamos que no podemos. El running me dio la oportunidad de probar que soy capaz de todo eso.

Todos los beneficios que me trajo el running no son solo para mí, también lo viven todos los que me rodean. Mis hijos dicen: “mi mamá es corredora” y se que les estoy mostrando un buen ejemplo. Esa es mi gran motivación.